
Ya no me quiere, no me recuerda, no sabe quién soyUna vez vi en la tele, en uno de esos programas que dan los domingos, un reportaje en el que presentaban casos de personas con Alzheimer; entrevistaban a la familia, doctores, no me acuerdo mucho en realidad. Fue cuando era niño, pero recuerdo que me impactó enterarme que la cosa era tan fea.
El momento más fuerte, creo yo, fue cuando la hija de una paciente explicaba cómo tan de repente su madre, que solía ser tan afectuosa con ella, la había olvidado por completo. El "ya no me quiere" me dejó pensando. ¿Dónde fue que quedó el sentimiento? es decir, el hecho de querer a alguien. Algo tan "del alma". Terrible. Era como si se tratase de un mal que dañaba el alma.
La enfermedad inicialmente afecta la memoria. Pero sucede que nuestra memoria es prácticamente todo lo que somos. El lenguaje, nuestras habilidades, nuestros gustos, todo es un conjunto de recuerdos aplicados en el momento adecuado. Nuestra forma de ser, de desenvolvernos, de hablar!, todo está basado en recuerdos, experiencias, memoria.
El funcionamiento de la mente humana es complejo pero no indescifrable. La neurología ha determinado cómo nuestro comportamiento cambia en presencia de determinadas sustancias químicas e incluso con manipulación directa (física) del cerebro. Décadas de investigación en bioquímica cerebral han llevado a la identificación de muchas de las sustancias (producidas y asimiladas) asociadas a cada proceso mental. Todos hemos escuchado alguna vez eso de que "estar enamorado es equivalente a consumir grandes cantidades de chocolate". Por supuesto esa es una forma fría de decirlo, pero el punto es que nuestra mente es en esencia un complicado pero espectacularmente bello sistema de reacciones químicas.
Si asumiéramos que tenemos alma, sabiendo que la memoria, el comportamiento y el carácter vienen directamente de la química cerebral, tendríamos que aceptar que el alma no forma parte de aquello y en especial que no tiene memoria.
Debe ser una joda terrible para las almas que están en el infierno sufriendo y que no recuerdan por qué ¿no?. La realidad es que nuestra memoria, siendo química, simplemente desaparece cuando morimos, se descompone.
Por mi parte, después de haber pensado en ello, sólo pude concluir que el alma no existe. No fue sencillo y tomó tiempo. El concepto de alma se le ocurrió a alguien. Así como también a alguien se le ocurrió todo el asunto de la vida después de la muerte.
¿Habré concluido mal?
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La neurología y el alma
A ghost in the machine
Imagen tomada de Reader's Digest Canada

